Fundición de precisión
Resultados medibles en cada etapa del proceso
Las curvas de tratamiento térmico ajustan la estructura interna del metal, reduciendo tensiones residuales en piezas de acero especial.
Pruebas metalográficas validadas en laboratorioEl sistema de colada continua automatizado disminuye el tiempo entre vertidos, manteniendo la temperatura del crisol sin picos térmicos.
Ahorro de hasta un 25% en tiempo por loteLa mezcla de alúmina y circonio resiste choques térmicos repetidos, reduciendo paradas no programadas por reemplazo de refractario.
Más de 120 ciclos sin degradación significativaSensores en tiempo real corrigen la potencia de inducción para mantener la temperatura dentro de ±5 °C durante toda la fusión.
Precisión adecuada para superaleacionesEl diseño del crisol intercambiable permite pasar de aceros al carbono a inconel sin cambiar de horno, solo ajustando la rampa de calentamiento.
Versatilidad sin inversión adicionalMás de 120 plantas siderúrgicas secundarias en Latinoamérica confían en nuestros hornos de inducción y crisoles refractarios. Estos son algunos de los indicadores que nos respaldan.
Cada equipo y servicio está diseñado para resolver un problema concreto en la línea de producción, desde el control térmico hasta la colada final.
Programamos rampas de calentamiento y enfriamiento para cada aleación, ajustando la alineación del grano metalúrgico sin ensayos destructivos.
Fabricamos crisoles que soportan más de 300 ciclos con choque térmico repetido, reduciendo paradas por rotura y mejorando la pureza del baño.
El brazo robótico ajusta caudal y posición en tiempo real según la viscosidad del metal, logrando repetibilidad de ±0,1 mm en moldes complejos.
Diseñamos bobinas con núcleo de ferrita que concentran el campo magnético en la zona de fusión, alcanzando 1600 °C con un 92 % de eficiencia energética.
Medimos la orientación cristalina de las piezas con microscopía electrónica y ajustamos los parámetros del horno para eliminar tensiones internas.
Instalamos los equipos sobre la línea existente sin detener la producción más de 48 horas, incluyendo la calibración de sensores y la puesta en marcha.
Alcanza más de 1600°C con control térmico milimétrico y crisol intercambiable para distintas aleaciones.
Ver hornoFabricado con alúmina y circonio, soporta choques térmicos repetidos sin perder durabilidad.
Ver crisolBrazo robótico con sensores en tiempo real que ajusta el vertido según la viscosidad del metal.
Ver sistemaUn repaso concreto a las decisiones de diseño tomadas durante la última revisión de hornos.
Leer notaQué funcionó y qué se ajustó durante la puesta en marcha del nuevo crisol en planta.
Leer artículoCambios en la curva de tratamiento térmico tras las primeras pruebas con acero especial.
Leer análisis